Conversaciones por Whatsapp: La FIFA y sus contradicciones

¿Las reglas están hechas para ser cumplidas? Es la gran pregunta que todos en la vida nos hacemos. Yo soy de los que creen que sí debe ser cumplida, a la larga, todo en este mundo tiene normativas establecidas que le dan un mejor orden a este hermoso y difícil juego de la vida.

El quid del asunto es que a veces… sólo a veces, se cumplen en un lado del mundo o de equipo; y en el otro, quedan esas sensaciones que te hacen meditar que, o se hacen los desentendidos o simplemente con una ilógica explicación, la dejan pasar para convertirla en realidades.

No creo que muchos duden de las malas maneras en que se maneja la FIFA, sobre todo por su última década llena de escándalos por cuales muchos de los mandamases de las federaciones sudamericanas están presos.

La cuestión es que me parece que hay otro episodio no menor que mancha de nuevo al ente futbolístico, gracias a sus llamativas y reiteradas contradicciones.

El pasado miércoles 25 de noviembre fue testigo del fallecimiento del posible Mejor jugador de la historia del fútbol (es un gran debate, que si es Pelé o el Diego u Oliver Atom. Después lo hablamos), casualmente la misma fecha en la que murió su “amigo”, uno de los peores dictadores del siglo XX, Fidel Castro.

El planeta entero se detuvo a raíz de la noticia: unos para llorarlo y otros para festejar su muerte. Miles de homenajes en todos los rincones del mundo futbolístico se pudieron apreciar, alguno tan emotivo que hicieron que una pequeña parte de sus detractores fueran rápido al baño para no dejarse ver llorar. Incluso, el mismo presidente de la FIFA, Gianni Infantino, intentó viajar desde Europa hasta Buenos Aires a pesar de las restricciones por la pandemia que nos azota.

Los gestos más notables, sobre todo para el pueblo argentino, fueron los festejos al momento de hacer sus goles Lionel Messi en el Barcelona y Carlos Tevez en Boca Juniors. Los dos lo hicieron muy parecidos: Se sacaron las franelas de sus equipos para mostrar debajo de ella, las que Maradona usó en su momento y que él mismo después les regaló. “La pulga” mostró la que usó el Diego en su breve paso por Newell’s Old Boys de Rosario, en 1993, y el “apache”, la que utilizó en el club de La Ribera en 1981.

Por esto, ambos jugadores fueron amonestado con tarjetas amarrillas y multados económicamente por incumplir con el reglamento.

Ahora pregunto yo, ¿algunas reglas no pueden tener un asterisco? ¿No es como mucho el castigo?

Nunca vi en la regla decir que los partidos se pueden detener para aplaudir y homenajear a alguien, como por ejemplo pasó la jornada pasada en el fútbol italiano. En la liga ecuatoriana, al minuto 10 de todos los encuentros, se pararon las acciones, con todos los presentes dentro del campo para rendir homenaje al “Pelusa”.

Entonces, ¿porqué la multa para Messi y Tevez y no para los árbitros y decenas de jugadores que también influyeron con sus gestos en varios partidos de fútbol?

Pónganse de acuerdos muchachos, aunque sea una vez en la vida sean lógicos y no tan contradictorios. Así como se hacen los correctos y en otros momentos los ciegos –como, por ejemplo, cuando les preguntan sobre los criterios usados en el innovador dolor de cabeza VAR- esta vez podían usar esa misma lógica.

¿Las reglas están hechas para ser cumplidas? ¡Sí maestros! pero esta vez la tarjeta amarilla y roja, la merecen los de la FIFA.

Freddy González Gil

Comunicador Social venezolano-argentino, especialista en Artes Audiovisuales, amante del deporte y más de 15 años de experiencia | Buenos Aires, Argentina | Twitter | Instagram