Una Venezuela sin gasolina debate supuesta instalación de concesionario Ferrari en plena crisis

El anuncio de la instalación de una supuesta nueva sede concesionaria de Ferrari en Caracas, capital de Venezuela, en plena crisis económica, ha generado una fuerte controversia e indignación en la población a nivel nacional.

La etiqueta #Ferrari se posicionó como Trending Topig venezolano en las redes sociales este viernes y sábado luego de darse a conocer las noticias sobre la posible apertura de Marianello Motosport en Las Mercedes (lujosa urbanización de la capital), concesionario oficial dispuesto a vender vehículos del «Cavallino Rampante» en un país desabastecido de combustible, pese a contar con las mayores reservas bajo tierra del planeta.

Los rumores surgieron a través de la misma web de Marianello Motosport, empresa que reflejó en su portal que cuenta con una oficina en la ciudad capaital venezolana, específicamente en la avenida Jalisco de Las Mercedes.

En la web, Maranello Motorsport, asegura su horario de supuestas operaciones y especifica que «el local está autorizado para la venta de vehículos deportivos Ferrari». También destaca que funcionará como un taller autorizado y reparación de carrocería.

Sin embargo, no hay rastro ni de los vehículos de ni los empleados en tal dirección lo que desató más aún la incertidumbre al respecto.

En redes sociales publicaron al menos cuatro fotos de lo que parecía ser el interior de la referida sede de autos, una de esas muestra un espacio en construcción.

Se pudo conocer que pese a la especulaciones, si existe una sede de Ferrari en Caracas, pero no es nueva, de hecho, la misma opera desde hace años y está ubicada en la avenida San Juan Bosco de Altamira y se encuentra abandonada desde hace cinco años.

Un medio local venezolano se contactó con el número telefónico publicado en el portal web de Ferrari en Venezuela y el encargado del concesionario aseguró «desde hace tiempo en Prados del Este funcionan las oficinas administrativas de Ferrari».

A través de ésta cadena de rumores, los venezolanos supieron que pronto podrían «soñar» con comprar un Ferrari nuevo o usado e incluso «repararán» estos vehículos en el local de la concesionaria, mientras para los denominados «enchufados» del Gobierno nacional es una realidad materializada.

Lo que si es confirmado es que el concesionario permite a través de su web hacer la solicitud de información para la compra de algún vehículo sumándose así al mercado que incluye a otros países de latinoamérica como Argentina, Brasil o Chile.

Ni trabajando una vida entera

Pese a los rumores de la supuesta instalación de una nueva sede, la realidad es que ya existe una instalada desde hace años en el país y, ni trabajando una vida entera, podría un venezolano optar a un vehículo de la marca deportiva tomando en cuenta la cifra irrisoria del salario mínimo actual percibido, que no supera 1 dólar por mes. Ante ello, diversas fueron las reacciones de políticos, famosos, periodistas y ciudadanos comunes en redes sociales.

«En un país quebrado, donde los venezolanos ganan menos 2$ al mes y mueren de hambre, el régimen y sus cómplices inauguran concesionario Ferrari. Es el reflejo de la indolencia y degradación moral de la dictadura. Son corruptos y lavadores de dinero que expanden sus negocios ilegales», escribió en un tuit, Julio Borges, diputado a la Asamblea Nacional y Comisionado Presidencial para las Relaciones Exteriores de Venezuela.

El país suramericano sufre hoy una grave recesión económica con un fuerte desabastecimiento de los principales alimentos de la cesta básica que suma además la escasez de combustibles. Para el inicio del año 2021, Venezuela cuenta ya con su octavo año consecutivo en recesión y 39 meses seguidos de una hiperinflación, considerada ya como la más alta del planeta y de la región.

Su economía encabeza la lista con el peor salario de América Latina, donde también esta el de República Dominicana (185 dólares), Nicaragua (123 dólares), Haití (102 dólares) y Cuba (15 dólares).

Según cifras del Observatorio Venezolano de Finanzas (OVF), Venezuela cerró el año 2020 con una inflación de al menos 3.713%.

La también diputada al parlamento venezolano, Delsa Solórzano, rechazó en la red social la inauguración del concesionario: «Esa es la justicia social del régimen», escribió.

La moneda venezolana se ha devaluado tanto en los últimos meses que muchos esperaban un aumento del salario mínimo antes de por fin al pasado año. Finalmente, dicho aumento nunca llegó provocando numerosas quejas de la población.

En el reporte de 2020 del Centro de Documentación y análisis para los trabajadores (Cenda) queda evidenciado que “el poder adquisitivo real del salario mínimo es apenas de 0,4%”.

El informe también afirmó que “para poder adquirir los rubros que contienen la proteína animal como son: carnes y sus preparados, huevos y pescados; una familia venezolana necesita en el mes de octubre de 2020 el equivalente a 70 salarios mínimos”.

La cruda realidad es que mientras un venezolano común trabaja un mes entero para poder adquirir un kilo de carne de vacuno, sus sueños sobre un deportivo cuatro ruedas de la marca quedan colgados en una vitrina que solo ciertos «privilegiados» tienen la envidiable dicha de traspasar.

Fotografía: Reuters

Daylis González

Periodista venezolana egresada de la Universidad Católica Santa Rosa. Posee diplomado en Técnicas y Artes fotográficas | Santiago de Chile, Chile | Twitter | Instagram