El modus operandi del dueño de local argentino donde fue violada joven venezolana

Por: Vanessa Rivas – todosahora.com

Buscar empleo y terminar viviendo una pesadilla. Esto fue lo que le ocurrió a una joven venezolana de apenas 18 años en Argentina, al asistir a una supuesta entrevista el pasado 21 de enero y ser abusada sexualmente.  Después que se dio a conocer su caso, fueron varias las jóvenes que contaron haberse postulado también para el supuesto empleo, pero corrieron con una mejor suerte al no asistir a la entrevista.

Diferentes blancos, mismo libreto

Hay una frase clave que recuerda Thays, la madre de la joven venezolana violada en Argentina. El sujeto le habría dicho a su hija, en los mensajes que intercambiaron días antes de asistir al sitio: “Ojalá y puedas seguir trabajando, porque nadie me dura, todos se van”.

Su anuncio era claro en algo, solicitaba empleada, mujeres, y solo le respondía a chicas por privado. Varias de las posibles víctimas, quienes también se postularon, mostraron los mensajes que recibieron, y coinciden en unas preguntas por parte del sujeto: ¿Tienes novio? ¿Estás soltera?

Quien se hace llamar Santiago Garzón en las redes sociales, se comportaba insistente en todos los casos. Para tratar de convencer a las jóvenes no solo le bastaba con publicar una falsa oferta de trabajo. Además, les prometía un supuesto adelanto de sueldo para tratar de convencerlas.

“Es poco pero hay que entender que la situación es mala, y que primero se ve como trabaja y luego si se puede subir el sueldo. Si necesitas un adelanto se te puede dar, no hay drama”, era el diálogo de este hombre.

Aprovechó la pandemia

Una pandemia de por medio, las complicaciones para conseguir empleo, mucha demanda y poca oferta. Lo que nadie se imagina es que lo que puede verse como una oportunidad, sea un plan para cazar víctimas y violarlas.

En Argentina, el índice de desocupación creció interanualmente dos puntos porcentuales de 9,7% al 11,7%, de acuerdo a los datos difundidos el pasado mes de diciembre por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos de Argentina (Indec). En total, son 1,4 millones de personas sin ocupación efectiva en el país sureño.

Ellas también pudieron ser víctimas de este sujeto

Una de las jóvenes que también se postuló al anuncio, en conversación con Todos Ahora, dijo que le dio “mala espina” la forma en la que respondía el sujeto. A su juicio, se mostraba muy insistente y desesperado, lo que le dio desconfianza para asistir a la supuesta entrevista.

“La cosa es que buscabas en internet y el local existía, capaz por eso otras chicas se confiaban en ir. Yo había escrito porque tengo mucho tiempo sin trabajo pero lo vi muy insistente, además cuando me pidió mis redes sociales para verme me pareció muy raro todo y preferí no seguir respondiendo”, dijo.

Al consultarle a la joven cuya identidad es resguardada para protegerla, sobre lo que pasó por su mente al enterarse de la noticia, confesó sentirse abrumada por pensar que pudo haber sido a ella la que le pasara esto. “No te voy a mentir, me sentí muy angustiada, no sabía si llorar, se me erizó la piel, me puse muy nerviosa, aunque no me pasó a mi, el solo hecho de pensar que pudo haberme tocado fue horrible, y escuchar a la chica contar todo y a su madre, me dio mucha indignación”.

Otra de las chicas que también pudimos contactar, dijo que la razón por la cuál no accedió a encontrarse con Garzón fue que la invitó a “tomar algo”, y en el momento que ella rechazó esta invitación, le dijo que podían verse la semana siguiente para el empleo. “Ya estaba advertida de que estos casos son comunes acá lamentablemente. Trato de tener mucha malicia y aunque tenía la necesidad del empleo, vi poca seriedad y decidí bloquearlo. Igual nunca te imaginas que quien te escribe sea un violador, es horrible todo lo que pasó”.

Una tienda de uniformes como fachada

El local visiblemente identificado como Garzón Uniformes, dedicado a la venta de uniformes para personal de la salud, está ubicado en Paso 693, Once, al centro de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Una zona bastante comercial, muy concurrida, donde es común encontrar puestos de ropa.

Lo sucedido ocurrió un día sábado, pasado el mediodía. Todo indica que Garzón se aprovechó del horario de almuerzo para cerrar la santa maría y no se viera sospechoso. Pues esto, acostumbran hacer algunos negocios, dejar de atender un par de horas y luego abrir a la tarde.

Los comerciantes de la zona contaron a medios locales que este hombre tendría unos dos años con este negocio, pero lo describieron como “introvertido”. Contaron que se trataba de alguien que saludaba de lejos, y no supieron dar más detalles sobre algún comportamiento del sujeto.