La nueva ministra de salud de Argentina promete un acceso justo a las vacunas después del escándalo

La nueva ministra de Salud de Argentina, Carla Vizzotti, juró el sábado después de que el país se viera sacudido por un escándalo sobre el acceso VIP a la vacuna contra el coronavirus, y prometió fortalecer la supervisión y transparencia del programa de vacunación.

Su predecesor renunció el viernes después de que se informara que las personas habían podido usar conexiones para obtener acceso prioritario a las vacunas COVID-19, lo que aumentó la presión sobre el gobierno de centro izquierda del presidente Alberto Fernández.

“Fortaleceremos las herramientas y acciones que garanticen la equidad en el acceso a las vacunas, monitoreando el cumplimiento del proceso planificado”, escribió en Twitter Vizzotti, de 47 años, médico y especialista en enfermedades infecciosas, luego de asumir el cargo.

“Es decisión del Presidente que llevemos a cabo el plan de vacunación más grande de nuestra historia con la mayor celeridad y ofrezcamos a cada argentino la tranquilidad de que todas las vacunas se administran según precisos criterios sanitarios”.

El fiscal de Argentina para las investigaciones de la administración abrió una investigación sobre posibles abusos de poder por parte del exministro Ginés González García, quien en su carta de renuncia había culpado a la «confusión» en su oficina.

El país sudamericano, con una población de unos 45 millones, ha recibido hasta ahora unas 1,22 millones de dosis de la vacuna rusa Sputnik V y 580.000 dosis de la vacuna Covishield, fabricada por el Indian Serum Institute.

El escándalo refleja uno en Perú a principios de este mes, que llevó a la renuncia de varios ministros después de que se supo que unas 500 personas habían recibido las primeras vacunas en secreto (Cortesía Reuters).