El Vaticano reforma la ley contra los abusos sexuales

El papa Francisco anunció este martes 1 de junio el endurecimiento de la ley contra los individuos que cometan delitos sexuales en el seno de la Iglesia católica. La legislación, que entrará en vigor el 8 de diciembre, es fruto de 14 años de estudio y de la asunción de las críticas de víctimas y la opinión pública sobre la impunidad de estos crímenes. Se trata de la modificación más extensa del Código Eclesiástico desde que fue aprobado por el papa Juan Pablo II en 1983. 

Dos de los cambios implican la sanción tanto de sacerdotes como de legos que abusen de su autoridad contra menores y adultos.

El nuevo código también penaliza el ‘grooming’; el engaño por parte de los pederastas a los menores “con el fin de ganarse poco a poco su confianza para luego involucrarles en una actividad sexual”, según lo describe la ONG Save the Children. Es la primera vez que la legislación canónica incluye estos actos como crímenes. 

Otro de los cambios significativos que introduce la nueva ley es la condena de los abusos contra adultos. El texto establece que serán expulsados los sacerdotes que establezcan relaciones sexuales haciendo uso de “la fuerza, amenazas o abuso de autoridad” con cualquier persona, no hace falta que ésta sea menor o tutelada. Cabe destacar que en principio, los religiosos devotos a la Iglesia católica prometen vivir en celibato. 

Por otro lado, el texto también establece que los legos, las personas que trabajan en la Iglesia católica sin tener orden clerical, también pueden ser castigadas al cometer crímenes sexuales con la pérdida de su empleo o ser apartados de sus comunidades.  

Según la agencia estadounidense AP, “quedó clara la necesidad de esta cláusula” a raíz del caso del fundador del grupo religioso basado en Perú, Sodalitium Christianae Vitae. El líder de esta organización, de cerca de 20.000 miembros, agredía y torturaba a personas de la comunidad. Sin embargo la Iglesia católica dudó mucho tiempo en cómo castigarlo antes de apartarlo del grupo y echarlo de Perú. 

La impunidad de los religiosos encubridores de los abusadores es otra de las cuestiones que el nuevo código pretende cercar. Según AP, el texto deja claro que los obispos y las altas jerarquías de la Iglesia pueden afrontar “responsabilidades por omisión o negligencia” a la hora de cubrir los delitos.(Con información de AP y France 24)