La UE inicia la evacuación desde Kabul, que reforzará con el envío de funcionarios

El alto representante de la Unión Europea para la Política Exterior, Josep Borrell, informó este jueves de que el primer centenar de personas que trabajan para la UE en Kabul ha sido evacuado a España, mientras prepara el envío sobre el terreno de más funcionarios para ayudar en esas tareas.

“Los primeros 106 ya están en Madrid”, anunció Borrell por videoconferencia en una sesión extraordinaria de las comisiones de Asuntos Exteriores y Desarrollo del Parlamento Europeo para abordar la crisis en Afganistán.

El político español afirmó que su “primera responsabilidad” como responsable del Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE) es traer de vuelta a suelo europeo a las 400 personas que han trabajado para la UE en Afganistán, así como a sus familias.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, apuntó a través de Twitter que “las primeras llegadas a la UE ocurrieron la pasada noche”, y agradeció su ayuda a los Estados miembros implicados en las evacuaciones.

“Estoy siguiendo de cerca la evacuación en curso del personal afgano de la Delegación de la UE y sus familias”, escribió en esa red social.

Los más de 100 que ya han sido evacuados aterrizaron esta madrugada en Madrid, según dijo Borrell, mientras que los otros 300 están tratando de organizar su traslado al aeropuerto de Kabul, la parte “más difícil” de su viaje, afirmó.

El jefe de la diplomacia comunitaria agradeció a España el haberse ofrecido a recibir a los afganos evacuados antes de que sean redistribuidos en otros Estados miembros.

Los talibanes controlan la capital y las inmediaciones del aeródromo, por lo cual Borrell insistió en la necesidad de hablar con ellos para facilitar las evacuaciones, lo cual no implica que vayan a ser reconocidos como autoridad.

A fin de ayudar en las tareas de repatriación, Borrell va a enviar a otros cuatro funcionarios comunitarios para asistir al representante de la UE en Kabul, Andreas von Brandt, que permanece en el aeropuerto.

El responsable del SEAE para Oriente Medio y el Norte de África, Fernando Gentilini, apuntó por su parte que actualmente esas cuatro personas están tratando de llegar a Kabul desde Pakistán.

Borrell señaló igualmente que va a participar en una reunión con los socios del G7 para abordar la posición ante lo que está ocurriendo en Afganistán.

“CATÁSTROFE” PARA OCCIDENTE

Borrell subrayó que desde el pasado domingo, cuando los talibanes se hicieron con el control de Kabul, “afrontamos una nueva y dolorosa realidad sobre el terreno en Afganistán”.

“Permítanme hablar claramente, esto es una catástrofe para el pueblo afgano, para los valores y credibilidad occidentales y para el desarrollo de las relaciones internacionales”, dijo.

El político español dijo que “sabemos que Turquía, China, Rusia tendrán una nueva oportunidad de incrementar su influencia”, mientras que la región de Asia Central adquirirá también más importancia para la UE.

“China ya ha reconocido a los talibanes, Rusia lo hará. No cerrarán sus embajadas allí, al revés, incrementarán su presencia. Esto va a cambiar el balance de poder geopolítico”, consideró.

Para Borrell, la UE deberá “forjar una alianza” con países “de mentalidad parecida, especialmente EEUU y el Reino Unido”, para “hacer frente a las consecuencias políticas” de esta crisis.

“Las crisis son una oportunidad y ésta lo será también para nosotros”, afirmó, aunque para ello será necesaria unidad, y recordó que no todos los socios de la UE respaldaron la petición esta semana de un centenar de países para que los afganos que quieran puedan salir del país (Hungría no la firmó).

“Vamos a ver nuestra unidad cuando tengamos que lidiar con presión migratoria”, agregó.

El también vicepresidente de la Comisión Europea recalcó además que la ayuda humanitaria “tendrá que ser incrementada” para los afganos que permanezcan en el país, mientras que la cooperación al desarrollo deberá detenerse hasta conocer quién formará el nuevo gobierno de Afganistán.

La exclusión de las mujeres del mercado laboral por parte de los talibanes y las sequías hacen presagiar, según Borrell, que el país afrontará una escasez de alimentos (Cortesía EFE).