El FMI espera menor crecimiento para el mundo y mayor para América Latina por cuenta de la guerra

El Fondo Monetario Internacional rebajó hasta el 3,6% su previsión de crecimiento económico global para 2022 a medida que la guerra se recrudece en Ucrania. Para América Latina, sin embargo, las proyecciones son más optimistas de lo que eran hace tres meses.

Aunque la guerra en Ucrania podría implicar un mejor el crecimiento económico de América Latina y el Caribe en 2022, la mejoría vendría acompañada de una fuerte presión inflacionaria.

El más reciente informe de perspectivas económicas del Fondo Monetario Internacional (FMI) destaca que la región podría crecer 2,5% este año, una décima más de lo que esperaba en enero antes de que estallara el conflicto.

Sin embargo, así como la previsión de crecimiento, el pronóstico de inflación regional también fue revisado al alza hasta el 11,2 % en 2022, una tasa lejana a la del 9,8% registrada en 2021.

En marzo, la directora del FMI, Kristalina Georgieva, adelantó que el conflicto en Ucrania podría suponer una oportunidad económica para algunos países de la región exportadores de alimentos ante la caída de la competencia rusa y ucraniana.

Pese a estas oportunidades, la directora gerente del FMI también advirtió sobre riesgos como el ascenso de los precios de la energía o la escasez de fertilizantes, de los que Rusia y Belarús son grandes exportadores, mientras que Brasil es uno de los mayores importadores.

Se desvanecen las proyecciones de crecimiento mundial 

Si en enero pasado, antes de que iniciara la guerra, el Fondo Monetario Internacional esperaba que la economía global terminara de recuperarse de los embates de la pandemia, la guerra en Ucrania les dio un giro a sus expectativas.

En el anterior informe, el FMI esperaba para este año un alza del Producto Interno Bruto (PIB) mundial del 4,4%. Ahora pronostica un 3,6%, ocho décimas menos.

Aunque atribuye «mayoritariamente» sus nuevas perspectivas a la guerra en Ucrania, uno de los principales prestamistas del mundo también cita como factores la histórica inflación que todavía predomina por cuenta de la pandemia y los confinamientos de ciudades enteras que se siguen produciendo por Covid-19, especialmente en China.

«Esta crisis (la guerra) ocurre cuando la economía global se hallaba en una senda de recuperación de la pandemia, pero todavía no se había recuperado del todo», indicaron desde el organismo financiero.

En el caso de Rusia, una de las 12 mayores economías del planeta, el FMI pronostica un hundimiento del 8,5% este año como consecuencia del conflicto y de las sanciones impuestas por otros países. En Ucrania, el impacto sería aún mayor y el PIB perdería alrededor de un tercio de su valor.

Con Información de France24.com