Cómo evitar ser víctima de un fraude en las redes sociales

La ciberdelincuencia ha aumentado 409 % desde que comenzó la pandemia, según datos de Featurespace

Probablemente, hay mucha gente que creen que solo las personas mayores, millonarias y poco conocedoras del tema de ciberseguridad digital serán estafadas a través de redes sociales. El problema es que, es posible que esa persona sea el objetivo más claro para un ciberdelincuente, pues saben detectar ese tipo de perfil de víctima relajada, que al bajar la guardia les facilita el trabajo.

Un informe de la Comisión Federal de Comercio de los Estados Unidos, revela que durante 2021, los usuarios de redes sociales sufrieron estafas de alrededor de 770 millones de dólares, del que 70% de los informes por pérdida de dinero se derivaron de compras en línea después de ver un anuncio en redes sociales y nunca recibieron su mercancía.

El equipo de expertos en materia de fraude de Featurespace, de la mano de PJ Rohall, ha compartido un artículo donde explica cómo los estafadores identifican objetivos en las redes sociales y se aprovechan de las vulnerabilidades emocionales y psicológicas de dichas víctimas, así como también algunos mecanismos de protección que pueden adquirir las entidades financieras:

A tomar consciencia, todos pueden ser víctimas de fraudes

Cada persona en este mundo tiene alguna vulnerabilidad emocional y psicológica. Bueno, en los últimos dos años, algunas de estas vulnerabilidades han sido expuestas y los estafadores están jugando con todos estos miedos, porque:

– La gente se preocupa por la estabilidad financiera.

– Las personas se sienten solas y aisladas en los tiempos de cuarentena, además de preocuparse por su salud y la de sus seres queridos.

– Las personas sienten que han perdido oportunidades en el ámbito social e incluso, laboral.

Lo que cambia en la actualidad es que las redes sociales permiten a los estafadores descubrir los temores de las personas.

Las personas dejan suficientes pistas en las redes sociales para que los estafadores interesados creen perfiles sobre uno mismo y actividades personales. Los estafadores simplemente ponen trampas.

Ilustración de una persona en cuarentena. (foto: El Cierre Digital)

Ilustración de una persona en cuarentena. (foto: El Cierre Digital)

La ventaja la tienen los estafadores gracias a las redes sociales

Los estafadores también pueden mejorar sus ataques. Alguien que hace una estafa amorosa en Tinder puede tener 100 chats en la aplicación. Las estafas telefónicas, por otro lado, limitan al estafador a una sola conversación a la vez.

Además, las redes sociales no están estrictamente reguladas como los bancos. El problema de la escala es el mismo que el problema de la voluntad. El reciente escándalo de Facebook ha revelado cómo la plataforma no logra eliminar el odio, especialmente entre los usuarios que no hablan inglés. Si los lavadores de dinero reclutan ‘mulas de dinero’, ¿cuál es el riesgo real de detección?

Y aquí está el golpe mortal: un equipo de investigación grande y en crecimiento muestra que las redes sociales tienen un impacto negativo en nuestra salud mental, emocional y física. Estas redes refuerzan las mismas vulnerabilidades que nos dejan vulnerables al phishing.

Estafa por Tinder. (foto: TreceBits)

Estafa por Tinder. (foto: TreceBits)

Así pueden los bancos combatir este tipo de fraude

Es muy importante saber que la responsabilidad por el fraude y la prevención del fraude no puede recaer completamente en los clientes del banco.

Los clientes tienen cierto grado de responsabilidad cuando se trata de manejar sus fondos y datos, pero está claro que todavía existen agujeros de seguridad.

Fraudes. (foto: Ciberseguridad LATAM)

Fraudes. (foto: Ciberseguridad LATAM)

Las empresas de redes sociales deberían hacer más para evitar que los estafadores exploten sus plataformas y parte de la culpa es de ellos, lamentablemente aún no han hecho lo suficiente. Sin cambios importantes en la ley, no se puede confiar en las empresas de redes sociales para luchar contra el fraude financiero.

Idealmente, las personas, los grupos y las industrias tendrían que desempeñar algún papel en la prevención de estafas, pero por ahora eso deja a las instituciones financieras con la carga de los resultados de estas estafas.

Con Información de Infobae.com