Líderes de las protestas en Ecuador dictan condiciones al Gobierno para iniciar el diálogo

En el décimo día del paro nacional de indígenas y campesinos en Ecuador, la Conaie,  confederación que agremia a los indígenas, expuso cuatro condiciones al Gobierno de Guillermo Lasso para sentar un diálogo. Entre estas están el cese total de «la represión y la criminalización» y la derogatoria del estado de excepción. Hasta el momento, los choques dejan dos muertos, 74 heridos y 87 detenidos.

Ecuador estuvo a la expectativa de una posible mesa de diálogo este miércoles 22 de junio entre el Gobierno y la Confederación de Nacionalidades Indígenas de Ecuador (Conaie), principal convocante de la movilización social, para tratar de ponerle fin al paro nacional y superar la crisis que se ha vuelto cada vez más violenta en Quito y otras ciudades como Puyo y que ya cumple diez días.

Después de que el Gobierno se mostrara abierto a un diálogo con los líderes de las protestas que sacuden el país, la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador, Conaie, publicó un comunicado en el que rechazó la oferta, al asegurar que no existen las condiciones necesarias para llevarlo a cabo y acusó al Gobierno de haber respondido con «engaños» y «burla» en conversaciones previas. 

La Conaie estableció cuatro condiciones para que el diálogo se pueda llevar a cabo. En primer lugar, pidió el cese de lo que condena como «acciones de represión y criminalización» hacia los manifestantes, en medio de múltiples denuncias de una desproporcionada respuesta policial a las protestas en los últimos días. Instó asimismo al Gobierno a retirar el estado de excepción, a no realizar «ataques» a «las zonas de resguardo humanitario» y pidió que el Ejecutivo no establezca «puntos inviables» en la negociación. 

El Gobierno dijo previamente que «no es momento de las condiciones»

En un video subido en Twitter este miércoles, el ministro de Gobierno de Ecuador, Francisco Jiménez, había dicho que Leonidas Iza, líder de Conaie, había sido instado a dialogar «con un mecanismo de negociación confiable, imparcial, que permita acercar» las posiciones y añadió que el Gobierno ha aceptado «el llamado de la ONU, de la Unión Europea y de más de 300 organizaciones de la sociedad civil para que, mediante el diálogo» se discutan abiertamente las posturas y se llegue a un acuerdo.

El ministro Jiménez también dijo -previamente al anuncio de la Conaie- a los medios locales que “no es momento de las condiciones -refiriéndose a Iza-, es el momento de dialogar genuinamente por el bienestar del país y (la) paz” y añadió que no pueden seguir los actos violentos en el país.

«La violencia se les fue de las manos. Ellos mismos han dicho que tienen infiltrados, que hay personas que están causando caos y destrucción», expuso Jiménez.

En declaraciones al medio ‘Teleamazonas’, este miércoles el ministro de Gobierno explicó que se “ha implementado una estrategia de contención, no de represión. Deben entender que no podemos dejar en indefensión a la ciudadanía, esto se trata de sentarse a dialogar”, aseguró el ministro.

La capital de Ecuador ha estado virtualmente paralizada en medio de crecientes señales de escasez de alimentos y combustible y reportes de enfrentamientos entre manifestantes y la policía. El Gobierno ha asegurado que las protestas son un “serio riesgo” para la democracia del país.

Por su parte, la Conaie dice, desde sus redes sociales, que el presidente Guillermo Lasso no ha escuchado el clamor popular, solo responde con «represión y violencia», y ha denunciado el abuso contra las manifestaciones por parte de la Policía y los militares.  

El Gobierno declaró desde el pasado viernes el estado de excepción en las provincias andinas de Imbabura, Pichincha, Cotopaxi, Tungurahua y Chimborazo, así como en la amazónica de Pastaza, tratando de contener la movilización indígena que se ha instalado con fuerza en Quito.

La Conaie también denuncia que durante un año han intentado ser escuchados por el Gobierno e incluso acudieron a un llamado de diálogo, en el que, según dice la Cordinadora de pueblos indígenas, recibieron como respuesta «engaños, burla, menoscabo y una narrativa racista colonial que se ha instalado en los medios de comunicación» del país. 

Reportan situación crítica en Puyo

El comunero Byron Guatatuca, de la ciudad amazónica de Puyo, es la segunda víctima mortal que dejan estos diez días de paro. Según medios locales, Guatatoca murió por una bomba lacrimógena que impactó en su rostro y la Confederación de Nacionalidades Indígenas de la Amazonía Ecuatoriana (Confeniae), filial de la Conaie, asegura que la víctima sufrió un disparo a quemarropa y responsabilizó del hecho al Gobierno.

El Ministerio del Interior respondió diciendo que el hombre estaba manipulando explosivos. Patricio Carrillo, jefe de la cartera, añadió que tres policías fueron retenidos por manifestantes en Puyo, mientras se desconoce el paradero de otros 18 uniformados.

El funcionario del ministerio del Interior relató que el martes se formaron dos grupos, uno que pedía diálogo y otro “radical, de diferentes comunidades quichuas y shuaras del lugar que, en actos absolutamente irracionales, con explosivos, con armas ancestrales y con armas de fuego tipo carabina, empezaron a atacar al personal civil y policial”.

Otro hecho en Puyo fue la quema de una unidad de policía en el centro de la ciudad, según Castillo fue una turba la que causó las llamas.

En una declaración nacional, el ministro de Defensa, Luis Lara, dijo el 21 de junio que los militares estaban viendo los acontecimientos con preocupación en medio de la «manipulación de las protestas sociales y el crecimiento de la violencia por parte de aquellos que han rechazado el diálogo».

Lara añadió que «estas acciones van más allá de una protesta ciudadana y que esto equivale a un esfuerzo deliberado para usar la violencia para amenazar la democracia y poner en peligro las instituciones».

Según la Alianza de Organizaciones para los Derechos Humanos, hay hasta el momento “44 reportes de hechos que suponen violaciones de derechos humanos. Incluyen 2 personas fallecidas en contexto de represión, 74 personas heridas, tres de ellas en estado crítico, cinco con lesiones oculares, una con amputación parcial de extremidad superior y 87 detenidas. La última víctima mortal de la violencia policial es el manifestante Byron Holger Guatatoca Vargas, indígena Kichwa; hecho ocurrido en la ciudad del Puyo”.

¿Por qué comenzaron las inconformidades de la Conaie?

La violencia en la escalada de las protestas en Ecuador comenzó cuando la poderosa Conaie llamó a una huelga indefinida para presionar sus demandas ante el presidente Guillermo Lasso de reducir los precios del combustible, establecer controles de precios sobre los productos agrícolas y de primera necesidad, aumentar el presupuesto de educación y la salida de Lasso del poder, entre otros puntos.

La huelga ha afectado, en gran medida, a seis provincias del norte de Ecuador, pero los manifestantes también han bloqueado intermitentemente las carreteras, lo que ha provocado escasez de combustible y alimentos en numerosas zonas del país, incluida la capital.

El Ministerio de Energía ha invocado cláusulas de contrato que impiden que los operadores de hidrocarburos presenten demandas por contratos incumplidos a medida que las protestas afectan la producción. Los manifestantes han entrado en los campos petroleros, obligando a las empresas a cerrar casi 609 pozos en la Amazonía, lo que lleva a una pérdida de alrededor de 30.000 barriles por día.

Por su parte, la Fiscalía dijo que había iniciado una investigación sobre la «supuesta contaminación de las fuentes de agua que ingresan a las plantas de tratamiento» en la ciudad de Ambato, que tiene una población de alrededor de 170.000 personas.

Informes de la ciudad andina dicen que el agua, en al menos siete sectores, estaba saliendo con un color oscuro y con un olor a aceite de motor quemado. Hace tres años, el sabotaje durante unas manifestaciones cortó el suministro de agua en Ambato, a 131 kilómetros al sur de la capital.

Con Información de EFE