ICE duplica el número de inmigrantes puestos en libertad con grillete electrónico

Investigadores hallaron que ICE aumentó el uso de monitores de tobillo y teléfonos inteligentes para monitorear inmigrantes que se encuentran en proceso de deportación, quienes no constituyen una amenaza para la seguridad pública o nacional de Estados Unidos.

El uso de monitores de tobillo GPS (tobilleras electrónicas) en inmigrantes por parte de la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE) “se disparó nuevamente a casi 41,000”, revela un informe del Centro de Información y Acceso de Registros Transaccionales (TRAC) de la Universidad de Syracuse, en Nueva York.

Investigadores hallaron que ICE aumentó el uso de monitores de tobillo y teléfonos inteligentes para monitorear inmigrantes que se encuentran en proceso de deportación, quienes no constituyen una amenaza para la seguridad púbica o nacional de Estados Unidos.

Los dispositivos electrónicos forman parte del programa Alternativas de Detención (ATD) administrado por ICE. El sistema permite a los extranjeros esperar en libertad la resolución de sus casos en la Corte de Inmigración.

Números recientes

La cantidad de personas en el ATD “ha superado oficialmente las 300,000 personas por primera vez, alcanzando las 316,700 (desde que fue implementado) según los datos publicados la semana pasada.

“El ATD de ICE ha recibido mayor atención a medida que un número creciente de migrantes, muchos de los cuales llegaron recientemente a la frontera (en busca de asilo, un recurso legal disponible), ahora son monitoreados a través de una aplicación para teléfonos inteligentes llamada SmartLINK”, señala.

El TRAC dijo además que hasta la semana pasada había 255,602 inmigrantes en total siendo monitoreados mientras aguardaban la resolución de sus casos.

Julio de este año se ha convertido en el mes con menos personas aceptadas en el programa con 16,444 dispositivos electrónicos de tobillo en más de un año.

Los hallazgos

Los aspectos más destacados de la revisión de nuevos datos obtenidos a través de la herramienta Quick Fact de TRAC muestran además:

  • ICE mantuvo a 25,134 detenidos, según datos actualizados al 25 de septiembre de 2022;
  • 16,664 de 25,134 detenidos (66.3%), no tienen antecedentes penales, según datos actualizados al 25 de septiembre de 2022;
  • Muchos de los 25,134 detenidos sólo tienen delitos menores, incluidas infracciones de tránsito;
  • La mayoría de los detenidos bajo la custodia de ICE fueron enviados a centros de detención en Texas, según datos actualizados al 19 de septiembre de 2022;
  • De los 24,781 inmigrantes detenidos por ICE durante agosto de 2022, ICE arrestó a 6,586 y CBP arrestó a 18,195;
  • El Centro de procesamiento de ICE en Pearsall, sur de Texas, tuvo la mayor cantidad de detenidos de ICE hasta ahora en el año fiscal 2022, con un promedio de 1,109 por día (a septiembre de 2022);
  • Los programas ATD de ICE actualmente están monitoreando a 316,700 familias y personas solteras, según datos actualizados al 24 de septiembre de 2022; y
  • La oficina de ICE en el área de Harlingen, Texas, tiene el número más alto en los programas de monitoreo de ATD, según datos actualizados al 24 de septiembre de 2022.

ACLU pide que los eliminen

Por su parte, la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) recomendó al gobierno reemplazar el uso de monitoreo electrónico, una forma de monitoreo por GPS que se usa cada vez más en procedimientos previos al juicio, libertad condicional, libertad condicional e inmigración, para rastrear la ubicación del usuario.

La exhortación está contenida en el estudio titulado ‘Repensar el monitoreo electrónico: una guía para la reducción de daños’ publicado la semana pasada. En el informe, los investigadores del grupo de derechos civiles hacen una serie de “recomendaciones” para reducir los daños del monitoreo electrónico y mejorar la equidad hasta que se elimine esta práctica.

“El monitoreo electrónico es una reforma fallida”, dijo Ayomikun Idowu, asistente legal del Programa de Justicia Racial de la ACLU y uno de los coautores del informe. “Lejos de ser una alternativa al encarcelamiento, el monitoreo electrónico es el encarcelamiento, pero en una forma electrónica”, indicó.

El estudio indica que, además de rastrear el paradero de las personas, el monitoreo electrónico impone condiciones severas en el movimiento de éstas. Estas restricciones, añade, “generalmente solo se les permite estar unas pocas horas fuera de casa, lo que hace que conservar un trabajo, ir a la escuela, ver a la familia y hacer recados básicos sea casi imposible”.

Además, muchas jurisdicciones requieren que las personas paguen por su monitor, potencialmente cientos de dólares por mes”, un gasto que en la mayoría de los casos aumenta los niveles de empobrecimiento.

Con Información de Univisión