Con las puertas de EEUU cerradas, miles de migrantes buscan asilo en México

Para el próximo mes de enero, más de 300 hondureños serán seleccionados para realizar trabajos agrícolas en México, como parte de un programa que incluirá hasta 10.000 visas.

Los expertos coinciden en señalar que las políticas migratorias, a ambos lados de la frontera sur de EEUU, han contribuido a una masiva migración en México, que se ha convertido en una nación que recibe al año miles de solicitudes de asilo. La Administración Biden insiste en que “la frontera no está abierta”.

Este año las solicitudes superaron las 118.000, una cifra que refleja una tendencia ascendente de personas que huyen de sus países, principalmente del norte de Centroamérica.

Según Josep Herreros, representante asistente de protección en la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) en México, “Honduras sigue siendo el país con la nacionalidad principal que piden asilo en México, luego están las habituales Guatemala, El Salvador, Venezuela, Haití, Cuba”.

Sin embargo, este año también fue marcado por el incremento en el flujo de migrantes venezolanos.

“Después de las medidas que anunció el gobierno de EEUU, la aplicación del Título 42, expulsiones a México de población venezolana, desde octubre hemos visto un incremento de población venezolana que pide asilo en México”, agregó Herreros.

Aunque la causa principal radica en las condiciones que viven en sus países de origen, el incremento también es producto de las políticas migratorias de Estados Unidos, asegura el representante de ACNUR.

“Es el impacto regional de las políticas de Estados Unidos en estos años (…) muchas personas que ven dificultades para llegar a Estados Unidos pueden ver México como una opción”, afirma.

¿Perdón humanitario?

A propósito, la decisión este martes del Tribunal Supremo de Estados Unidos, que extiende la vigencia del Título 42, generó más ansiedad entre los inmigrantes en la frontera sur y los organismos de apoyo humanitario sostienen que la crisis se agrava.

En este sentido, tras conocerse el fallo de la Corte, el secretario del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), Alejandro Mayorkas, reiteró en nombre de la Administración que “la frontera no está abierta”.

“La gente no debería escuchar las mentiras de los traficantes que se aprovechan de los migrantes vulnerables, poniendo en riesgo sus vidas”, dijo, al tiempo que advirtió sobre las medidas a tomar “continuaremos aplicando plenamente nuestras leyes de inmigración”.

Incluso, tras el fallo, solo queda una opción para quienes buscan refugio en Estados Unidos: parole o perdón humanitario para casos extremos.

Aunque muchos son los aspirantes pocos serán elegidos, advierten los activistas. Un estudio encabezado por la Universidad de Texas estima que en 10 ciudades limítrofes había – en noviembre pasado – casi 45.000 personas registradas buscando esa excepción para entrar a Estados Unidos a pedir asilo.

El estudio ‘Procesando el asilo en la frontera México-Estados Unidos’ calcula que es Tijuana donde más gente se registró.

Soraya Vázquez, de la organización Al Otro Lado, advierte: “No vengan, pero en estos momentos esa es la situación la frontera sigue cerrada, se admiten pocos casos”.

Entrar a EEUU no garantiza el asilo y este es otro argumento con el cual las autoridades tratan de disuadir a quienes buscan llegar, aún en medio de las nuevas dificultades que ha traído el clima extremo.

Según la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados, un 60 % de quienes continúan su trámite son admitidos como refugiados. Sin embargo, a una sola voz, las autoridades de los países receptores insisten en tratar de disuadir la llegada de miles de migrantes porque las agencias humanitarias y los gobiernos locales se están quedando sin recursos para atender la avalancha de migrantes.

Visas a hondureños

Ante la inminente ola de migrantes, México también imparte políticas que favorecen a los centroamericanos.

Según un convenio entre los gobiernos de Honduras y México., alrededor de 10.000 hondureños tendrán la oportunidad de obtener empleos temporales de forma legal en diversos campos agrícolas en los estados de Jalisco y Guanajuato.

El acuerdo establece que la academia de capacitación agrícola mexicana Big Force Academy pueda reclutar a trabajadores hondureños.

Rodolfo Pastor, secretario de la presidencia de Honduras, dice que esto “va a permitir generar oportunidades” que no necesariamente se encuentran en su país.

El embajador de México en Honduras dice que esperan que esta semana se “inicien las explicaciones en áreas fundamentales en Santa Bárbara, Olancho Tegucigalpa y la Esperanza, donde el personal explicará cuál será la mecánica a seguir para empezar a trabajar”.

En la primera semana de enero será seleccionado el primer grupo de 300 hondureños que viajará a México para iniciar los trabajos agrícolas. La meta es restarle incentivos a la migración irregular de hondureños.

Con Información de Voa