Beijing aprovecha la corrupción política en América Latina

El profesor de la Universidad de Taipei explica que el pago de viajes, cenas y sobornos a altos funcionarios de la región es una de las herramientas del régimen para la expansión de sus intereses en la región

La República Popular de China (RPC) ya no tiene que gastar millones de dólares en América Latina para obtener declaraciones que se ajusten a su agenda global, “solo tiene que llegar a ciertos políticos y asegurarse de tener conexiones, eso cuesta menos dinero”, aseguró a Expediente Público el presidente de Índice de China, Puma Shen, al ser consultado sobre la influencia de ese país asiático en diferentes naciones.

Shen es vicepresidente de la Asociación Taiwanesa de Derechos Humanos, profesor asistente de la Universidad Nacional del Taipei y director de Doublethink Lab, una organización que investiga la influencia y desinformación proveniente de la RPC.

El Índice de China 2022 actualmente monitorea la influencia del gigante asiático comunista en 83 países. La próxima edición contará con cien países.

Aunque se mantienen intereses económicos con la región, que apalancan otro tipo acciones, en el periodo investigado 2020-2021 el debilitamiento económico por la pandemia provocó que el enfoque chino fuera en primer lugar político y, en segundo grado, tecnológico, señaló Shen.

“Descubrimos que en América Latina ellos se enfocan más en la política; en la política exterior porque la política exterior apela a los nacionales, es mucho más fácil de usar. Es muy simbólica”, señaló.

Los funcionarios y diplomáticos chinos tienden a buscar conexiones con los políticos a nivel nacional o local, los invitan a cenar, les pagan viajes o los sobornan para que ellos se unan a sus intereses y tomen partido por China, agregó Shen.

Otro hallazgo es que la tecnología juega un papel importante en Latinoamérica. “Hay muchos acuerdos y contratos no solo sobre redes, sino también, sobre vigilanciatecnología y equipos. Se les brinda esto a América Latina para crear otro tipo de dependencia”, advirtió el experto.

Pero en Centroamérica es otra historia. “Creemos que Estados Unidos tiene más influencia. Tal vez tienen más alternativas para escoger y por esa razón en cuanto al enfoque tecnológico, China no tiene tanta influencia como el resto de América Latina”.

Opacidad y corrupción

China ha estado usando muchas estrategias que se enfocan en los políticos, tratan de llegar a muchos de ellos e inclusive los sobornan para enmascarar la política nacional. Y esa parte en general se aplica a cada país.

A pesar de eso, la investigación descubre que los países menos corruptos reciben más presión de China y que usan a las diásporas para exponer el sistema chino.

Es mucho más fácil para China influir con su ideología en naciones con mucha diáspora. “Sin esa diáspora china, sería mucho más difícil para ellos construir su ideología y ese país en nuestra clasificación estaría más bajo que otros países”.

“No obstante, si analizamos los medios de comunicación, las instituciones educativas o el cumplimiento de la ley, en esta área no aplica en general a cada país. Solo ciertos países han sido profundamente influenciados por los medios, instituciones educativas, etcétera”, manifestó el experto.

Influencia en democracias fuertes

“Cuando vemos las clasificaciones que hacemos en el Índice de China encontramos que los países con membresía en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico y que son allegados a Estados Unidos o el Reino Unido, tienen más resiliencia a las operaciones de influencia de China”, explicó Shen.

Por ejemplo, en el área de la tecnología y política exterior, “si estás más cercano a los Estados Unidos, eres más resistente en parte tecnológica y en la política exterior. El otro punto aquí es que, aunque usted esté cerca de Estados Unidos, que esté trabajando con Estados Unidos, aún será afectado en otras áreas, como los medios de comunicación, la comunidad educativa o política interna. “Ser amigo de otra región no significa que usted no sufrirá la injerencia de China”, sostuvo.

Cómo se trabaja con el indicador

Shen explicó que el indicador tiene nueve dominios que incluyen instituciones educativas, los medios, las tecnologías, la sociedad, economía, política nacional, política exterior, el cumplimiento de la ley, etcétera y para cada dominio, tiene 11 indicadores con diferentes enfoques para un total de 99, evaluados por asociados en diferentes partes del mundo.

Estos nueve dominios califican la economía, tecnología e ideología. El aspecto ideológico lo miden a través de los medios y las instituciones educativas. Lo económico y tecnológico van de la mano, sobre todo para crear dependencia y después exigir más. Finalmente, “China inclusive te pide que implementes ciertas aplicaciones de la ley de ellos en tu propio país y esa es la parte de la creación de leyes, la parte del cumplimiento de la ley y te piden que uses esas leyes juntas”, reveló.

Pakistán está en el primer lugar en la lista de naciones influenciadas por la RPC y han creado leyes en el país tratando de replicar el mismo sistema chino.

«Con todas estas preguntas e indicadores que encontramos podemos tener una clasificación completa para estos 82 países y ver cuál país ha sido más influenciado por estas operaciones chinas. Por ejemplo, ahora el número 1 es Pakistán y el número 2 es Camboya y el número 3 es Singapur”, afirmó.

Contrarrestar con transparencia

Shen considera que desde hace años se habla de las operaciones de China para aumentar su influencia global pero sin una base objetiva para saber en qué nación y en qué caminos específicos se presenta tal vulnerabilidad.

“Podemos aprender de ese país, de esa experiencia y decir que ese país a causa de ciertas políticas no ha sido influenciado, por ejemplo, en los medios de difusión. Si en tu país fueron influenciados en el área de los medios, podemos aprender de tu país. Se trata entonces de colaboración, de crear conciencia pública y que la gente aprenda sobre esa operación de interferencia china en el mundo y tratar de construir la contra narrativa y ver qué podemos hacer de manera colaborativa en el futuro”, afirmó Shen.

“Al valorar la situación debemos hacerlo con ojos de objetividad y contestar todas estas preguntas del estudio, pero lo que pasa es que hay tantas organizaciones, escuelas y eruditos que han recibido financiamiento, lo cual comprometería la respuesta que nos den”, aseguró.

Muchos centros de pensamiento e investigación e incluso medios, reciben financiamiento chino, por lo cual un actor relevante en la búsqueda de transparencia es el periodismo investigativo independiente, indicó.

Shen recomendó ofrecer más herramientas al periodismo investigativo para que ahonde en sus análisis sobre China, usar estas herramientas para contestar las preguntas y recopilar mejor la información de Internet.

Publicado originalmente por Expediente Público