ECONOMÍA

Díaz-Canel reitera su respaldo al mayor ajuste económico en décadas en Cuba

El dictador cubano señaló que aspira a que su iniciativa funcione para la mayoría del pueblo

Una vez más, el dictador cubano Miguel Díaz-Canel defendió su nuevo plan económico a implementar en 2024, que prevé importantes subas y fuertes recortes en un contexto de crisis en el que muchos habitantes de la isla tienen dificultades para satisfacer sus necesidades básicas.

En un mensaje difundido en redes sociales, Díaz-Canel manifestó que “una economía no funciona a la medida de las necesidades y deseos de todos, pero el socialismo se propone que funcione para la mayoría”. Es por ello, continuó, que su proyecto aspira a “corregir distorsiones” dentro de la sociedad local y “romper el cerco económico que pretende nuestra asfixia”, en relación al embargo impuesto por Estados Unidos.

Se trata de “medidas para enfrentar problemas económicos que nos ayuden a saltar sobre el bloqueo genocida”, insistió en ese sentido y concluyó: “Informarse es clave para comprenderlas. Comprenderlas es clave para que resulten efectivas”.

Tras años de crisis, Cuba anunció el pasado 21 de diciembre que implementará durante este nuevo año un fuerte plan económico con el que intentará revertir las múltiples tendencias negativas. Se trata del mayor ajuste macroeconómico en décadas que, si bien el oficialismo asegura que recaerá sobre quienes más tienen, ha generado gran incertidumbre entre los locales, que con grandes dificultades logran acceder a recursos básicos como alimentos, medicina, servicios o incluso el transporte.

En los anuncios del pasado diciembre, el régimen adelantó que la gasolina y el diesel sufrirán un aumento del 500% mientras que se triplicará el costo de abastecimiento de agua en aquellos que no tienen el servicio cronometrado y se implementará otra suba del 25% en el precio del cilindro de gas licuado, entre otros.

También, se pondrá fin al subsidio universal de la canasta básica de alimentos y, en su lugar, establecerá un régimen de “subsidios a personas y no a productos” que consideran “más justo y eficiente”.

A pesar del descontento que generó esta noticia, el oficialismo se mantuvo firme en su decisión y distintos ministros aparecieron en la televisión estatal para conversar sobre los cambios.

Por ejemplo, este lunes, el líder de la cartera de Finanzas y Precios, Vladimir Regueiro, precisó que el precio de los hidrocarburos pasará de los 25 pesos cubanos actuales a los 132 (USD 1,1 al cambio oficial) desde el 1 de febrero. Además, los turistas extranjeros deberán pagar este producto con sus divisas.

Tenemos como “objetivo comprar combustible, podernos aprovisionar (…) para seguir comprando” y “lograr un suministro estable”, dijeron desde el régimen tras varias crisis en este sector en los últimos meses.

Por su parte, el titular de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, comentó a continuación que en lo que respecta al suministro eléctrico, el alza será del 25% por cada kilovatio (kW) extra que exceda el ratio de los 500 kilovatios por hora (kWh).

Además de los aumentos en la gasolina, que ya de por sí podrían traducirse en dificultades para brindar el servicio de transporte público, también se darán aumentos en los boleto de pasajeros desde el 1 de marzo. En el caso de las líneas interprovinciales, la suba será de hasta un 400% mientras que en los trayectos del ferrocarril será de 600% y del 468% en el caso de la aviación.

Los anuncios llegaron luego de que estimaciones oficiales expusieran que la economía cubana se contrajo hasta un 2% durante el último año, mientras que la inflación cerró en el 30 por ciento, junto con una fuerte devaluación de la moneda local.

(Con información de EFE)