DEPORTES

Lionel Messi y Kylian Mbappé podrían tener otra épica batalla futbolística en los Juegos Olímpicos de París 2024

Así como los astros compitieron en la final de la Copa del Mundo 2022, se abrió una puerta para que lo hagan en la próxima cita olímpica

Lionel Messi y Kylian Mbappé protagonizaron uno de los duelos futbolísticos más grandes de todos los tiempos en Qatar 2022. En lo que fue la final del Mundial disputada en Lusail, ambos se destacaron e imantaron las miradas de todos los fanáticos que se dieron una panzada de fútbol. A dos años de esa gesta argentina, podría reeditarse el choque en los Juegos Olímpicos de París 2024. ¿De qué depende?

En la capital francesa están pendientes de lo que pueda ocurrir en Argentina con la convocatoria del grupo de futbolistas dirigidos por Javier Mascherano, que acaba de sellar su boleto luego de derrotar a Brasil 1-0 en el Preolímpico que se disputó en Venezuela. Inmediatamente luego de concertarse la clasificación, el entrenador que ganó las medallas de oro en los JJOO de Atenas 2004 y Beijing 2008 fue consultado por la chance de citar a su ex compañero y amigo personal Messi.

Ya todos conocen mi relación con Leo, la amistad que tengo. Un jugador como él tiene las puertas abiertas para que nos acompañe, después dependerá de él y de sus compromisos, obviamente. Nos felicitó, muy contento. Leo es muy hincha de la Selección y sigue a todas las selecciones juveniles. Encantado (de sumarle para los Juegos Olímpicos). Ya habrá tiempo para hablar pero nos felicitó por la clasificación, no mucho más”, fue la revelación de Masche en pleno festejo albiceleste.

Messi, recién vuelto de la gira de pretemporada con Inter Miami en Centroamérica y Asia, no se perdió la “final” sudamericana del Sub 23 y celebró en las redes sociales por la victoria argentina¿Un guiño? Lo cierto es que el rosarino suele tomar esta actitud ante cualquier triunfo nacional en cualquier ámbito y deporte. Pero lo concreto además es que desde que ganó el Mundial 2022, la familia Messi tomó la decisión de disfrutar del fútbol y -a la par- la vida. Es por eso que armó las valijas y se marchó de París Saint Germain al semestre siguiente, cuando expiró su vínculo con un club del que se fue abucheado y reprobado pese a haber sido campeón.

El descontento fue generalizado. Sobre todo visualizado en las tribunas por los insultos de los fanáticos contra el astro argentino que permaneció los dos años de su contrato bastante incómodo y nunca terminó de adaptarse. Pero, por lo bajo, los directivos del PSG le bajaron el pulgar definitivamente ya que entendían que sostenerlo en su plantilla era una carta de invitación para que Messi participara con su seleccionado nacional en los Juegos Olímpicos que se llevarán a cabo dentro de cuatro meses en la capital parisina. Al margen de lo que genera Lionel como estrella internacional, la chance de presentar el torneo masculino de fútbol con su rostro era una carnada para atraer más millones de euros de los que embolsaron con él en Parque de los Príncipes.

Aquel recordado ademán de Messi dedicado a su familia situada en uno de los palcos del estadio Lusail en la final del último Mundial fue: “Ya está, ya está”. De allí en más, el 10 pretendió disfrutar al 100% de su deporte predilecto, aunque no puede quitarse de encima el animal competitivo que lleva dentro. Es por eso que se propuso intentar ganar todo lo que se presente en Inter Miami y estirar la cuerda en la Selección. Confirmado para la Copa América que se llevará a cabo desde el 20 de junio (día en que Argentina debutará contra Canadá o Trinidad y Tobago, que jugarán repechaje el mes que viene) hasta el 14 de julio, en Estados Unidos, Messi sueña con levantar otro trofeo con la camiseta celeste y blanca puesta. Y también fantasea con extender su liderazgo en los Juegos de París.

Messi se dio el lujo de colgarse la medalla de oro junto a Javier Mascherano y Ángel Di María, entre otros, en Beijing 2008. ¿Y si se retira del seleccionado nacional en busca de repetir la gloria olímpica? Su contrato en Inter Miami no sería un impedimento, a priori, ya que Leo gestionó algunas cláusulas para moverse libremente con la casaca que más lo identifica. Además, su relación con David Beckham y los otros propietarios de la franquicia norteamericana goza de inmejorable salud. Pero su físico, en vísperas de cumplir 37 años, sería exigido al máximo teniendo en cuenta que una hipotética final de Copa América se disputaría el 14 de julio y el inicio del campeonato de fútbol masculino en París será apenas diez días más tarde.

Si bien Mascherano comentó públicamente que invitará a disputar los JJOO a Messi y Ángel Di María, otro que saboreó las mieles olímpicas en China (2008) y firmó el gol de la final que Argentina ganó ante Nigeria 1-0, el Fideo optaría por colgar los botines y su camiseta 11 celeste y blanca después de la Copa América. Así como Roberto Ayala, Gabriel Heinze y Kily González lideraron como mayores al equipo olímpico dirigido por Marcelo Bielsa en 2004, y Juan Román Riquelme, Nicolás Pareja y el mismísimo Mascherano lo hicieron en 2008 con el Checho Batista, en la AFA tendrán que resolver cuáles serán los experimentados este año. Mientras, los pibes que batallaron en Venezuela dieron muestras de que existe una interesante base para pelear por la tercera medalla dorada de la historia hasta las últimas consecuencias. Y otros menores de 23 que están en carpeta y no compitieron en el Preolímpico son Alejandro Garnacho (Manchester United), Facundo Buonanotte (Brighton), Lucas Beltrán (Fiorentina), Nico Paz (Real Madrid) y Carlos Alcaraz (Juventus), entre otros.

EL CASO DE KYLIAN MBAPPÉ

Por ser anfitrión, la Francia dirigida por el histórico ex delantero de los Blues Thierry Henry, será uno de los cuatro europeos que competirán en la cita olímpica (España, Ucrania e Israel, los otros). Kiki ya fijó su postura al referirse a la posibilidad de ponerse la 10 azul en los JJOO: “Quiero escribir mi nombre en la historia de la selección francesa como el futbolista que marcó diferencia. Para todo deportista, los Juegos Olímpicos ocupan un lugar especial. Si me lo piden, estaría encantado de ir. Pero si no se da, lo entenderé”.

La declaración a la revista GQ de un futbolista que tiene la mirada puesta de todas las autoridades del PSG y el Comité Olímpico hizo mucho ruido en París. Los dueños del club que lidera la Ligue 1 se mantienen expectantes con la idea de renovar el contrato que expira a mediados de año, pese a los constantes rumores del preacuerdo entre Mbappé y Florentino Pérez para desembarcar en Real Madrid. En tanto, desde la organización hacen fuerza para que el campeón mundial en Rusia 2018 sea la carta de presentación de un certamen que promete.

Reglamentariamente, los clubes pueden negarse a ceder a sus futbolistas a los Juegos ya que este tipo de competiciones no figura en la agenda de la FIFA. Esto puede significar un as bajo la manga para Mbappé a la hora de negociar su continuidad en PSG o firmar su vínculo en el Madrid si en serio tiene pretensiones de ser una de las figuras en la cita olímpica. La final del torneo masculino será el 9 de agosto en Parque de los Príncipes, estadio en el que París Saint Germain hace de local. Una estrategia que sale a la luz para el crack de 25 años es condicionar su rúbrica siempre y cuando reciba el permiso de actuar en los Juegos Olímpicos, considerando que en las instancias finales del certamen ya se estarán iniciando las principales ligas europeas.

Pero además, Mbappé comparte un problema con Messi: su obligación continental con el seleccionado nacional mayor. Francia se estrenará por la Eurocopa 2024 que se llevará a cabo en Alemania el 17 de junio ante Austria, en Düsseldorf. Entre fines de junio y principios de julio se desarrollarán los octavos de final y, el 14 de julio, la final. Si los dirigidos por Didier Deschamps avanzan hasta las fases definitorias, Kylian tendrá poquísimo tiempo de recuperación y puede pagar las consecuencias físicas de su desgaste y trajín en lo que resta del año.