SALUD Y BIENESTAR

Los siete consejos fundamentales para correr con lluvia

A pesar de que en días como hoy no dan ganas de ir a entrenar, los especialistas recomiendan hacerlo y aseguran que, incluso, puede tener beneficios extra para la salud. Qué se debe tener en cuenta

En los días de lluvias y tormentas, seguro más de uno duda en ir a correr, o aprovecha para dormir un rato más y pasa de largo por la puerta del gimnasio camino al trabajo.

Sin embargo, aseguran especialistas que hacer ejercicio físico los días lluviosos tiene beneficios extra. Cuando llueve puede ser el momento perfecto para salir a caminar o correr, ya que el golpeteo de las gotas de lluvia hace que las plantas, los árboles y el suelo liberan compuestos de olor dulce que luego se mezclan y combinan en el aire que se respira. Inhalar estos compuestos puede mejorar el estado de ánimo.

¿Cómo pueden afectar la humedad y la lluvia al deporte?

El clima es uno de los factores externos que influyen en el rendimiento deportivo.

Y más allá de que una persona prefiera más el frío o el calor a la hora de entrenar, lo cierto es que hay una serie de circunstancias que pueden afectar a un adecuado rendimiento.

Aunque todo depende de la actividad que se haga y del individuo, al momento de planificar un entrenamiento para lograr determinados objetivos, debe tenerse en cuenta la temperatura, la humedad o la presión atmosférica de la zona donde se vive.

Por ejemplo, la conjunción de calor y humedad ambiental afecta al estado físico, y en condiciones extremas impiden que se elimine correctamente el calor excedente del cuerpo dando lugar a mareos, calambres e incluso agotamiento extremo.

¿Qué pasa si salgo a correr cuando llueve?

Como se dijo, correr y respirar al aire libre en días de lluvia puede mejorar la salud respiratoria y la inmunidad.

Científicos austríacos que realizaron una serie de experimentos en este sentido en Los Alpes, hallaron que “los participantes que caminaban rodeados de ese aire fuertemente ionizado, tenían niveles más altos de un anticuerpo vital ubicado en el revestimiento de la mucosa de la boca, la nariz y el intestino”.

Asimismo, si la superficie en la que se corre está embarrada, “es mucho mejor, porque el barro es una bendición para la salud”. Según vieron en un estudio finlandés, “el lodo, ya sea de granja o del suelo del bosque, es rico en microbios que mejoran el estado de ánimo”.

¿Qué hay que tener en cuenta a la hora de hacer ejercicio físico con lluvia?

A la hora de salir a correr o caminar en días de lluvia, hay siete recomendaciones que deben tenerse en cuenta.

  1. Llevar un sombrero con visera. Este tipo de gorros evitarán que el agua de la lluvia entre en los ojos, permitiendo ver bien el camino.
  2. Usar vestimenta adecuada. Las prendas de algodón podrían absorber el agua, volviéndose pesadas y dificultando el entrenamiento, por lo que es mejor llevar prendas deportivas sintéticas. Cabe aclarar que los abrigos impermeables no son una buena opción pues podrían acumular humedad o calor en el cuerpo.
  3. Mantener los pies secos. Los pies húmedos o fríos, además de ser incómodos, podrían lesionar la piel de los pies con el roce. Lo ideal en estos días es no llevar medias de algodón pues absorben el agua fácilmente. En lugar de éstas, optar por las medias especiales que se venden en las casas de deportes para evitar ampollas.
  4. Ponerse ropa que sea visible. Si se corre en la vía pública, es probable que en días de lluvia la visibilidad no sea la adecuada, por lo que lo más recomendable es usar ropa de colores fuertes, brillantes o fluorescentes para evitar accidentes.
  5. Proteger las pertenencias. Hoy nadie sale a correr sin su celular o dispositivo reproductor de música, por lo que es recomendable protegerlos con materiales impermeables, como bolsas de nailon herméticas.
  6. No entrenar durante la tormenta eléctrica. Como se vio, si llueve es posible y hasta recomendable salir a entrenar, pero en el caso de que haya tormenta eléctrica debe evitarse correr riesgos.
  7. Reducir la velocidad e ir con cuidado. El esfuerzo que hace el cuerpo al correr contra la lluvia y el viento más lento es similar al que se haría corriendo más rápido en condiciones normales. Por lo que es recomendable ir más lento y evitar lesiones a causa del suelo resbaladizo.