LATINOAMÉRICA

Senadores del oficialismo uruguayo condenaron el “régimen dictatorial” de Nicolás Maduro, sin votos de la izquierda

El Frente Amplio no dio su aprobación para votar de forma “grave y urgente” la venia para la nueva embajadora de Uruguay en Venezuela

(Desde Montevideo, Uruguay) – Senadores del oficialismo uruguayo aprobaron una moción de condena a lo que consideran un “régimen dictatorial” de Nicolás Maduro en Venezuela. La postura de los legisladores estuvo justificada en una condena a las proscripciones de los líderes de la oposición para el acto eleccionario previsto para julio. Los senadores del Frente Amplio no respaldaron la iniciativa.

El texto, de cinco puntos, fue tratado en la Comisión de Asuntos Internacionales del Senado. La moción describe una “creciente represión llevada a cabo” por el gobierno de Venezuela contra los dirigentes políticos de la oposición por la imposibilidad de inscribirse ante el Consejo Nacional Electoral. Estas medidas, asegura el texto, “han deteriorado, aún más, la situación política del país”.

Los senadores oficialistas expresan la “condena a las detenciones arbitrarias de representantes de los partidos políticos de la oposición y activistas de los derechos humanos”, así como el “rechazo a los impedimentos injustificados en la inscripción de aspirantes presidenciales”, algo que consideran que “atenta contra la democracia y el cumplimiento de los Acuerdos de Barbados”.

El gobierno de Venezuela no ha desistido y, por el contrario, continuamente ha incrementado sus acciones contrarias al espíritu democrático, confirmando, una vez más, que es un régimen dictatorial”, agrega la moción. En un cuarto punto establece el “compromiso y defensa de los valores democráticos, tal como lo establece el Protocolo de Ushuaia de 1998″.

Los senadores cierran la declaración expresando la solidaridad “con el pueblo venezolano frente a la vulneración de sus derechos humanos y políticos”.

Detrás de esta declaración hubo varias idas y vueltas entre los legisladores ya que la discusión estuvo enmarcada en la votación de la venia de la designada embajadora de Uruguay en Venezuela, Silvana Montes de Oca. El Poder Ejecutivo ya estableció el nombre de esta funcionaria de carrera para el cargo, pero requiere la aprobación del Parlamento.

El oficialismo quería tratar como “grave y urgente” la venia para designar a la diplomática y el Frente Amplio estaba dispuesto a aprobarla. Pero el oficialismo presentó la solicitud acompañada por la declaración de condena, que cambió los planes de la oposición.

La moción para tratar el texto de manera “grave y urgente” requiere de los votos favorables de dos tercios del Senado, para lo que es necesaria la aprobación del Frente Amplio. Como no la otorgó, la venia fue enviada a la Comisión de Asuntos Internacionales. En ese ámbito, finalmente el oficialismo votó la declaración contra Maduro.

La decisión del gobierno uruguayo de enviar un embajador a Venezuela ha generado críticas incluso de parte de dirigentes oficialistas. Desde el último gobierno de Tabaré Vázquez, el Estado uruguayo no tenía ningún representante cumpliendo ese rol, pero la administración de Luis Lacalle Pou decidió cambiar esa decisión. Su argumento es que el vínculo es con el “pueblo venezolano” y no con un gobierno.

Eber da Rosa fue designado por Lacalle Pou como embajador, un rol que ocupó hasta febrero para dedicarse a la campaña electoral en Uruguay. Antes de dejar el cargo fue llamado a consultas y entregó un informe al gobierno que ratificó la preocupación del país sobre Venezuela.

“Recibimos el informe del embajador Da Rosa sobre la situación política en Venezuela y lamentablemente se ratifica la preocupación del gobierno uruguayo: la viabilidad del proceso de normalización democrática está en cuestión por una serie de acciones del gobierno”, escribió en la red social X el canciller Omar Paganini.

Montes de Oca es doctora en derecho y ciencias sociales por la Facultad de Derecho de la estatal Universidad de la República. Es funcionaria de carrera del Ministerio de Relaciones Exteriores que ejercía funciones en el Instituto Artigas del Servicio Exterior. Antes, se había desempeñado como embajadora de Uruguay en Washington (entre 2006 y 2011) y como cónsul general en Toronto (entre 2013 y 2018).