ECONOMÍA

4 grandes cambios que contempla la Ley Bases, la primera legislación que Milei logró aprobar en el Congreso de Argentina (y el regreso del impuesto a las ganancias)

A poco de haber cumplido sus primeros seis meses en el poder, el presidente de Argentina, Javier Milei, se anotó este viernes su primer triunfo legislativo, con la sanción por parte del Congreso de la llamada Ley Bases.

Esta es la primera legislación que logra aprobar el gobierno libertario.

El paquete legislativo había sido aprobado en el Senado el 13 de junio con cambios a lo que se había votado en abril en Diputados, por lo que debió volver a la Cámara Baja.

Esa discusión comenzó este jueves y terminó en las primeras horas del viernes con 147 votos positivos y 107 negativos sobre las modificaciones introducidas dos semanas antes.

La votación en el Senado había quedado empatada en 36 votos, pero el voto a favor de la vicepresidenta Victoria Villarruel hizo que se aprobara el paquete legislativo.

Ese día, mientras se discutían los puntos de la ley dentro del Parlamento, afuera centenares de personas protestaban. Algunos manifestantes arrojaron piedras, botellas y bombas molotov, y decenas de personas sufrieron heridas en enfrentamientos con la policía.

La Ley Bases, junto con una reforma fiscal que el Congreso aprobó a continuación, representa los cimientos sobre los que el mandatario libertario pretende realizar una reforma liberal del país sudamericano.

“Con 38 diputados, 7 senadores y el apoyo de un sector de la dirigencia política, y a pesar del obstruccionismo del kirchnerismo y sus cómplices de siempre, quienes demoraron el proyecto durante meses, el gobierno nacional logró la aprobación de la primera ley en el camino hacia el país libre y próspero que los argentinos eligieron el pasado 19 de noviembre”, dijo la Casa Rosada en un comunicado.

La Ley de Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos -su nombre completo- es una versión reducida de la llamada “Ley ómnibus” que el gobierno de Milei presentó al Congreso a comienzos de año, a poco de asumir.

A pesar de que el gobierno redujo su tamaño de más de 660 artículos a cerca de la mitad, en febrero una mayoría en la Cámara de Diputados rechazó los principales artículos, llevando a que Milei ordenara el retiro del proyecto parlamentario, que volvió al punto cero.

Aquí te contamos los cuatro cambios más grandes que traen las nuevas normas.

1. Facultades delegadas

Una de claves más importantes de la Ley Bases para el gobierno es que le otorga al presidente competencias extraordinarias por un año, al declarar “la emergencia pública en materia administrativa, económica, financiera y energética”.

Esto le permitirá a Milei contar, hasta mediados de 2025, con facultades que normalmente le corresponden al Poder Legislativo.

Así, podrá decidir sobre estos temas sin pasar por el Congreso.

No obstante, no será un poder absoluto.

Para lograr la aprobación de la ley, el Ejecutivo aceptó algunas limitaciones, como comprometerse a no intervenir ni disolver unos 15 organismos públicos.

Entre ellos, se encuentra el Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG), que guarda información de personas desaparecidas, para poder determinar la posible filiación de hijos secuestrados y apropiados durante la dictadura.

También dos organismos vinculados al campo: el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) y el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI).

Además, el gobierno se comprometió a garantizar el financiamiento de los organismos incluidos en el Plan Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación.

Durante el período de facultades delegadas el presidente podrá legislar a través de decretos, que luego deben ser controlados por la misma Comisión Bicameral legislativa que controla los decretos de necesidad y urgencia.

2. El RIGI

El Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) es una de las propuestas más polémicas de la Ley Bases.

El RIGI prevé beneficios impositivos, aduaneros y cambiarios durante 30 años, además de estabilidad normativa y protección contra los abusos del Estado, para proyectos que superen los US$200 millones, con el fin de fomentar grandes inversiones, tanto nacionales como extranjeras, a largo plazo.

Está orientado a sectores considerados estratégicos para el desarrollo del país, como el de la energía, el agro, la minería (incluyendo la extracción de litio) y la infraestructura.

Los proyectos acogidos al RIGI pueden recibir exenciones o reducciones impositivas y facilidades administrativas para la aprobación y puesta en marcha de proyectos.

El gobierno considera al RIGI una herramienta clave para atraer capitales que puedan dinamizar la economía argentina.

Según sostiene, las constantes crisis económicas y defaults -o cesación de pago de deuda- han hecho que los inversores desconfíen de Argentina, por lo que, para atraerlos, se requieren incentivos especiales.

Los críticos afirman que les dará una ventaja importante a las grandes empresas, en particular a las multinacionales, y que perjudicará a las pequeñas y medianas empresas argentinas (pymes), que hoy generan el 70% del empleo.

La expresidenta Cristina Fernández de Kirchner advirtió que el RIGI llevará a la explotación de los recursos naturales argentinos a manos de empresas extranjeras, generando “una economía extractivista sin valor agregado” e instaurando un “colonialismo, versión del siglo XXI”.

“Condenará una vez más a los argentinos al desempleo, que ya se empieza a ver y se profundizará”, señaló en un discurso en mayo.

3. Privatizaciones

La Ley Bases permitirá al gobierno poner en venta algunas empresas del Estado.

Sin embargo, no serán todas las compañías del sector público, como proponía el proyecto original que presentó Milei.

Muy lejos de eso, de las cerca de 40 empresas que quedaban “sujetas a privatización” en la propuesta inicial, solo dos, Intercargo, que presta servicios en aeropuertos a las líneas aéreas, y Energía Argentina S.A. (Enarsa), encargada de la exploración y explotación de los yacimientos de hidrocarburos y el transporte y almacenaje de combustible, podrán ser privatizadas.

En tanto, Aguas y Saneamientos Argentinos S.A. (Aysa), los trenes Belgrano Cargas y Logístico S.A, la Sociedad Operadora Ferroviaria y Corredores Viales quedan sujetas a concesión privada, es decir que estén abiertas a incorporar capital privado, según indica el texto de la ley.

Tanto la petrolera estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF) como la línea aérea de bandera, Aerolíneas Argentinas, seguirán siendo del Estado, al igual que los medios públicos (Radio y Televisión Argentina).

4. Reforma laboral

La Ley Bases contiene varios artículos que buscan modernizar el régimen laboral e incentivar el crecimiento del empleo formal privado, que está estancado hace más de una década.

La norma ofrece beneficios para los empleadores que regularicen a sus trabajadores.

Pero, al mismo tiempo, elimina sanciones contra el trabajo “informal”, quitando las indemnizaciones especiales que recibían los empleados que no estaban correctamente registrados.

Según el gobierno, esta flexibilización llevará a más empresas a contratar personal, ya que muchos empresarios temían tomar empleados nuevos ante la posibilidad de enfrentar un juicio laboral que pudiera llevar a una pyme a la quiebra.

Sin embargo, el Centro de Investigación y Formación de la Central de Trabajadores de Argentina (CIFRA-CTA) advirtió que “al reducirse el costo de incumplir la ley, se desincentiva su cumplimiento efectivo, por lo que esta modificación tenderá a incrementar el empleo no registrado”.

Por otra parte, se crea una nueva figura laboral: el trabajador independiente con colaboradores, que permite a un empleador contratar a hasta cinco personas bajo la categoría de “monotributistas”, que no tienen relación de dependencia, lo que, según los críticos, hará que aumente la precarización laboral.

El regreso del impuesto a las ganancias

Tras la aprobación de la Ley Bases, la Cámara de Diputados sancionó un paquete de reformas fiscales con cambios impositivos.

Este restituyó el impuesto a las ganancias obtenidas por el trabajo personal (una parte del conocido como impuesto a la renta en otros países), que había sido eliminado en septiembre del año pasado, antes de las elecciones y con el voto afirmativo de Milei.

Este viernes, el texto para reinstaurarlo recibió 134 votos a favor y 118 en contra.

Unos 800.000 trabajadores habían dejado de pagar el impuesto a las ganancias en 2024, y ahora volverán a estar gravados.

El tributo se abonará a partir de 1,8 millones de pesos argentinos (US$1.900 al tipo de cambio oficial) de salario bruto mensual para los solteros y 2,2 millones (US$2.400) para los casados con hijos.

La reforma, además, modificó el impuesto sobre bienes personales (patrimonio) con 134 votos a favor y 118 en contra.

En este caso, el mínimo no imponible subió de 27 millones de pesos argentinos (US$29.000) a 100 millones (US$107.000), con deducciones por vivienda familiar.

“Damos la bienvenida a la aprobación por parte del Congreso de legislación fiscal y estructural clave, así como de medidas para fortalecer el marco de política monetaria. Su objetivo es mejorar la calidad de la consolidación fiscal, reducir aún más la inflación y apoyar la recuperación económica”, dijo en X Julie Kozack, portavoz del Fondo Monetario Internacional, que es acreedor de Argentina.