Cubrebocas

Contra todo pronóstico nos hemos habituado a portar mascarillas, cual superhéroes de Marvel, para resguardar la salud de nuestra identidad. Hay, incluso, una estética de su uso, un cierto garbo en la manera de llevarlas, o un desaliño en la forma de portarlas. ¿Habrá algo más grotesco que esa protuberancia que llaman nariz asomando impertinente sobre la mascarilla a media asta? ¿Algo más hermoso y perturbador que unos ojos deslumbrantes viendo el mundo desde la cornisa de la mascarilla?

Leer más